ATRAVESANDO BARRERAS “Adiós miedo escénico”

Ángela Crespo


Hola, mi nombre es Ángela y deseo compartir con todos los lectores uno de mis logros obtenidos por aplicar lo que aprendo en la escuela E.D.I.P.O.  y que cada día de mi vida agradezco más haberme encontrado con esta maravillosa Enseñanza.

 

En Octubre de 2012 se me ofreció la oportunidad de realizar una conferencia sobre Energías renovables y desarrollo sostenible en la Universidad de Cartagena (Murcia). Esto suponía atravesar un gran borde y vencer el miedo escénico, así que dí mi palabra y me comprometí en impartirla. La conferencia sería en el mes de Marzo de 2013 así que tenía tiempo suficiente para preparar todos los contenidos además de a mí misma a nivel interno y externo. Una parte de mi quería hacerla, lo que suponía un mayor crecimiento personal además de aumentar mi prestigio a nivel profesional pero otra parte de mí, por el solo hecho de pensarlo, hacía que me temblarán las piernas, se me removiera el estómago y tuviera que salir corriendo al baño de la flojera que me entraba.

 

Los días y los meses pasaban demasiado rápido y cada vez estaba más y más cerca el gran momento.

Mientras yo preparaba no solo los contenidos y la exposición de la conferencia, sino también me preparaba mentalmente, dándome ánimos y diciéndome continuamente que yo podía hacerlo y que además había dado mi palabra de que lo haría, así que no había vuelta atrás.

Me dí cuenta  que conforme se acercaba el momento me sentía más estresada y más cansada.

 

A un solo día de la conferencia, el sólo hecho de pensar que la sala estaría repleta de gente mirándome, que irían cámaras a grabar la conferencia y fotógrafos para distintos medios de comunicación, hacía que se me hiciera un nudo en la garganta y tenía que visitar frecuentemente el cuarto de baño.

Pero como el Método de La Magia lo Enseña, yo contaba con un plan, una estrategia que me permitiría Alcanzar lo que yo deseaba lograr.

 

Mi mente se veía bombardeada por multitud de pensamientos desagradables y miedos irracionales, por eso no pude dormir en toda la noche previa al evento.

 

El día de la conferencia me levanté cansada y agotada.

Una vocecita quejosa y chillona me decía “no la impartas, no lo hagas, no merece la pena el esfuerzo ni el tiempo, la vas a realizar gratis”. En ese momento y gracias a Escucharme me dí cuenta de que ese bombardeo de pensamientos estaban encaminados a impedirme hacer lo que yo había dicho que iba a hacer. Así que antes de que esa desagradable voz  siguiera avanzando incesantemente con miedos imginarios y pensamientos destructivos que generaban en mí sensaciones físicas realmente muy desagradables, decidí continuar aplicando lo que aprendo de JL Parise y me dí cuenta que todo eso que yo experimentaba era un caos total de la idea.

 

Me encontraba en el Paso 1.

Entonces… comencé a distinguir lo que yo quería  lograr en  ese momento transformando las ideas en Palabras concretas. Haciendo una división entre unos y otros. Diferencié lo que yo Deseaba en Realidad lograr de la otra parte en mí que no quería hacerlo y que no quería  crecer.

 

Encontrándome ahora en el Paso 2 “El orden de la palabra”, todo eso  lo  ordené con mis Palabras y lo concreté en una frase que era Mi Resultado.

Puse en juego mi Guerrero, el Guerrero que cada uno de nosotros llevamos dentro y que está dormido si no hacemos algo para despertarlo. Así que me dije una y otra vez que “TODO LO QUE ME PUEDE DETENER VIENE DE ADENTRO E INVADE LO REAL Y LO IMPREGNA. NO  EXISTEN LÍMITES, SÓLO LOS QUE CADA UNO SE IMPONE A SÍ MISMO”.

 

Al Decirlo y al Ecucharme, me di cuenta que una parte de mí sí quería que me sintiera mal! No quería crecer, quería quedarse en la zona de seguridad, salir corriendo como una niña pidiendo protección y consuelo, escondiendo la cabeza como el avestruz en el suelo. Fué Ahí que comprendí profundamente que ese era el paso 3: “El peligro de la forma” en dónde los afectos…. afectan.

Yo  tenía que considerar cómo me sentía y si eso era diferente a  como yo en realidad quería sentirme, sino no iba a lograr lo que yo quería en la situación. Realmente me percaté de que soy responsable de mi Propio Destino, mis actos, mis sentimientos… por lo tanto me dije que cumpliría con lo que había dicho que iba a hacer: me dije a mí misma que  cumpliría mi palabra.

 

Llegué a la Universidad de Cartagena con la mente puesta en lo que deseaba lograr,sintiendo lo que yo quería sentir mientras visualizaba la entrada al edificio, la sala de conferencias, viéndome a mí allí haciendo exitosamente la conferencia y cada vez que aparecía malestar, nervios, nauseas, yo conducía mi energía a enfocarla hacia lo que Sí quería Alcanzar. De esta manera iba alineando mis afectos, y mis emociones, sintiéndome como yo quería sentirme en ese momento y lo que yo quería hacer sentir a la audiencia.

Me ví a mí misma realizando la conferencia perfectamente bien, disfrutando y entusiasmándome durante todo el camino, durante la conferencia y después de la misma viviendo cada momento.

 

Entonces entré en la Universidad. Me dí un tiempo para adaptarme y hacer mía la sala de conferencias. Me senté en el posible puesto que me adjudicarían para Brindar la conferencia y me gustó mucho la sala. A espaldas de donde yo estaba sentada , se veía una gran ventana con vistas al mar, el paisaje era precioso. Pero, por supuesto, la vocecita chillona y desagradable aparecía dándome la lata antes de la conferencia  y hasta sentí en algunas ocasiones una gran necesidad de decir al organizador por medio de justificaciones absurdas que no iba a hacerlo. Pero enseguida las bloqueaba. No me permití a mí misma abandonar mi palabra y librando esa batalla con mi Guerrero interior  fuí encargándome de que todo esté en condiciones para hacer posible  Mi Resultado.

 

Llegó la hora y empezó a entrar un montón de gente en la sala que poco a poco iban ocupando sus asientos. Primero le tocaba hablar a otra conferenciante y luego me tocaba a mí. Esa espera pensé que se me haría muy amarga pero me acordé de mi Super Guerrero Interior y de que había establecido muy bien en mí los tres primeros pasos aprendidos en la escuela, así que no tenía porque tener miedo… era el momento de entrar segura en terreno inseguro y hacer que ese terreno sea además seguro. Y Funcionó y Funciona.

 

Porque después de 40 minutos en donde la gente empezó a adormecerse, a bostezar y a perder interés a medida que la chica exponía, llegó mi turno. En ese Momento, me presentaron por megafonía y ocupé mi lugar. Al sentarme y ver toda la gente mirándome decidí cerrar los ojos y concentrarme en qué quería sentir desde adentro recordando el resultado que quería lograr, en lo más sutil. Enseguida “Eso” se manifestó en lo Real, al sentir una gran energía y entusiasmo de la audiencia que entonces aproveché para empezar la conferencia que había preparado con mucho amor durante largos días.

 

La conferencia que ofrecí fue estupendamente bien, todo un Éxito y un Gran Logro Alcanzado!!!

 

Aún recuerdo como si fuera ayer como la audiencia – que estaba somnolienta- en cuanto comencé a hablar con gran energía y entusiasmo directamente se lo contagié a todo el mundo que estaba allí, incluído a reporteros y fotógrafos.

 

El Público disfrutó junto a mi escuchando mi conferencia.

No fuí consciente hasta que comprendí lo que obtuve gracias a seguir Aplicando lo que Aprendo manifestándose en impartir una serie de conferencias que se me ofrecieron en diferentes sitios de la provincia de Murcia y Alicante, además del gran crecimiento interior que estaba experimentando y simultáneamente  todo Eso se vió reflejado en mi mundo externo generando el Crecimiento que yo deseaba en todas las áreas de mi vida.

Aprendí que para todos y cada uno de nosotros es posible hacer realidad nuestros deseos siempre que nos dirijamos a lograrlos sin bajar la guardia, atravesando los miedos, las barreras, los límites…: creando Realidad Propia.

 

Una de las frases que más me gusta recordarme cuando aparecen miedos que quieren impedir que logre lo que deseo es:

“¿A que puerta le temo? Por esa puerta ingreso”.

Alejandro Magno

 

Muchas gracias escuela E.D.I.P.O. porque cada día, hora, segundo que recorro en esta Enseñanza me aporta, me nutre y Enseña a crecer, invitándome a lograr lo que yo deseo alcanzar en mi vida!

 

Un abrazo a todos y deseo que os sea de ayuda en vuestras vidas lo aquí relatado,

Ángela Crespo

Publicada el 24/6/2017

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