Creemos que sabemos distinguir ficción de realidad. Hasta que un laberinto aparece. Y entonces, todo se mezcla. En cuanto a género literario podemos pensar en las novelas. 

Pensamos que la vida “nos pasa”. Hasta que un acontecimiento a veces mínimo, o algo quirúrgico, detiene la escena. No es el mundo el que se desordena, es nuestra manera de entramarlo y el relato cambia.

Hace años me las vi ante un laberinto. Estaba internada. El cuerpo había dicho basta antes que la mente. Era diciembre de 2019. 24 de diciembre. Mientras el mundo brindaba en las Fiestas, yo leía.

En 11 días leí lo que no había leído en 40 años. ¿Por qué leía? No porque no pudiera hacer otra cosa. Sino porque decidí hacer otra cosa.

Y Soles Lloverán. Viviendo en la Nueva Era… de JL Parise

Me gustan mucho las novelas y luego de que Yanina mi pareja me llevó a la clínica todos los libros de JL que compramos de una sola vez ese diciembre, decidí tomar Ese, pero rápidamente me di cuenta de que ese libro era más que una novela.

¡Es la vida en acción!

Una de las páginas que más me conmovió fue la del capítulo 4: la espera en el aeropuerto. Recuerdo que, internada, leer esa escena me cambió todo.

“Que las cosas sucedan o no, no siempre depende de nosotros.
Pero que “Eso” entre compatible o incompatiblemente en nuestro Universo, que sea resonante o no con lo que queremos hacer, que entre en el Momento en que es Armónico con nuestra Vida o se transforme en desastrosa desarmonía… eso es lo que entramamos Nosotros.
Y Eso… es Nuestra Realidad.”

Yo inBocaba, pero no escuchaba. Todo el tiempo me quejaba “de todo” y decía: “estoy podrida

Un día, como el volcán que frenó los vuelos que cuenta el capítulo, en espejo, mi apendicitis también se pudrió.Mis dichos entramaron. Los médicos no comprendieron  cómo 11 días después me recuperé tan rápido de una operación riesgosa de urgencia.

Años después, un día de MMAPPA, esas tardes de Luz y Magia, momentos más allá de lo pre pactado, JL nos compartió una clave única.  Lo que JL develó lo que en noches y días de Lectura en su Vida, previo a la lectura descubrió. Cómo variaba todo gracias a considerar lo anterior y el Desde donde. ¿Pensaste alguna vez embellecerte para leer? que quiere decir? Si estas en despeinada/do, si recién te levantas y estas con la ropa de cama aun, si te pones perfume incluso? Si, claro que eso cambia todo, pero por favor no lo reduzcas a un “Como”,  a una forma. No es eso. Te hablo de la coordenada metódica, Desde Donde. 

 JL me enseñó ese día que Lo que haga en mí, es lo que también en las letras voy a develar!! ¡Mi día, lo que voy a llevar a mi vida! ¡Gracias a leer, pero no por el real de leer! ¡Sino desde dónde lo hago! Prepararnos para leer, ¡¡¡en todos los registros!!  lo que pones en tu mente, en tu palabra y emoción va a hacer que lo que entrames en la lectura sea acorde a lo que pusiste o no, porque lo Sutil rige a lo denso, ¡no nos olvidemos!

 La posición Desde Donde te sentas a leer. JL Parise, nos contó en una profundidad y Maestría que emociona, su relación a la Lectura, y esto nos lo Enseñó como un testimonio que considero tiene que ser plasmado en este viaje a la Jornada Hilo de Ariadna.

 Cada vez que abro un libro de Enseñanza estoy y estás ante una Oportunidad de Embellecerte, y que cada línea, cada párrafo te haga de espejo, que entramaras acorde a lo que vos decidiste previamente. 

Hay algo que hoy comprendo y que, sobre todo, puedo elegir: qué pongo en mi mente.
¿La que actúa en automático, en “modo Elisa Fría”, personaje que te invito a que descubras en el libro, o la que decide Disfrutar?

Entonces entendí algo simple:
el laberinto no era el hospital.
Estaba en mi mente. Y apareció la pregunta decisiva:
¿Quién decide en mí? al leer, al hablar, ¿al hacer?

No es elegir entre la que se cierra o la que se muestra amable.
Es elegir a la que disfruta.
Desde ahí, entramar distinto. Algo más bello también afuera.

Mi mente —a una séptima de distancia de aquel capítulo— me exige cada día hacer mi Mente Nueva. Embellecerla, porque sola no lo hace. 

Aferrarme a la lectura de los textos de Enseñanza hizo que en 11 días mi vida se moviera por completo. No cambió el mundo. Lo que puedo cambiar es  la posición desde la que entramo. Mi relación a lo que digo, pienso y siento.

Nos encontraremos en la Jornada para seguir recorriendo cuanto los libros nos hablan y recuerda cuando la próxima vez leas un libro de JL, que puedes hacer bella tu vida gracias a considerar desde dónde lees.

Marta Martinez

Mi nombre es Marta Martínez, tengo 41 años e ingresé a la Escuela en el 2019 y hoy tengo el Honor de ser Enseñante Nivel Explicativo. Recorro en continuidad las actividades más elevadas desde hace 6  años.